VOTD

2 Timothy 1:13

Read: 2 Timothy 1:13 (NLT)

Thursday, February 19, 2026 by Air1 Pastores

¿Le importa a Dios dónde trabajo?

Espanol

“Tus oídos oirán una voz detrás de ti, que dirá: ‘Este es el camino; síganlo ustedes’, ya sea a la derecha o a la izquierda.” – Isaías 30:21 NVI 

Hace quince años sentí como si me hubieran dado un golpe directo al corazón. Todavía puedo recordar el dolor. Había solicitado e incluso pasado por entrevistas para mi primer puesto como pastor de jóvenes. Todo había salido bien. Mi esposa y yo nos reunimos con el pastor principal y su esposa. Prediqué frente al grupo de jóvenes y la respuesta fue muy positiva. 

En ese momento, yo deseaba con todas mis fuerzas dejar mi trabajo actual para poder dedicarme de lleno a mi llamado como pastor. Estaba convencido de que me iban a contratar, pero cuando recibí la llamada, no fue la respuesta que esperaba. La iglesia decidió contratar a otra persona. 

Estaba devastado y confundido. Me sentía como José, quien servía fielmente a Dios en un trabajo que detestaba, solo para terminar en la cárcel. ¿Acaso había malinterpretado la dirección de Dios? 

A veces, las trayectorias profesionales y las situaciones laborales parecen tan aleatorias e improvisadas que nos llevan a dudar de nuestro llamado. Pero con el tiempo aprendí que Dios siempre tiene un plan. 

Lo difícil es que rara vez nos revela TODO el plan al principio. ¿Por qué? Hay muchas razones, pero a menudo Él desea formar nuestro carácter y prepararnos para el camino que tenemos por delante. Esto fue lo que aprendí en medio de esa dolorosa experiencia laboral: 

 

1. Compasión y Empatía. 

Aprendí que se siente no obtener algo que realmente deseaba. Ese conocimiento me ayudó a desarrollar comprensión hacia quienes han sufrido decepción y pérdida. 

 

2. Paciencia y los Tiempos de Dios. 

Aprendí lo importante que es esperar y orar. Tenía una elección: podía hundirme en la autocompasión o buscar con diligencia el tiempo y la voluntad de Dios. 

 

3. Perseverancia y Firmeza. 

Aprendí a perseverar en entornos laborales inciertos. Seguí trabajando con esmero aun cuando no me sentía motivado, porque en última instancia sabía que trabajaba para Dios. 

Estas lecciones de formación de carácter me recordaron que cada trabajo importa. Cada trabajo es un campo misionero. Representamos a Cristo en cualquier lugar de trabajo hasta que Dios nos mueva a otro. En ese empleo que no me gustaba, tuve la oportunidad de conocer y hablar con muchas personas acerca de Jesús. Dios sí está interesado en dónde trabajamos, y utiliza cada empleo para transformarnos y para avanzar Su Reino. 

Shape 

Profundiza 

  1. ¿Estás descontento en tu trabajo actual? ¿Qué es lo que más te disgusta de él? 

  2. ¿Qué pasos puedes dar esta semana para tratar tu trabajo actual como un campo misionero?