La Biblia tiene mucho que decir acerca de la preocupación, la ansiedad y el miedo. Es confortante saber que Dios sabía que lucharíamos con estas cosas a lo largo del curso de nuestras vidas, y a través de Su Palabra, Él nos asegura que no tenemos que sufrir solos, o para siempre.
Lee estos versículos tantas veces lo necesites. Escríbelos y colócalos en lugares donde los puedas ver regularmente, como en tu coche o en el espejo de tu baño, para que puedas llenar continuamente tu mente con la verdad de Dios y resistir las mentiras que la ansiedad intenta plantar en tu corazón.
1. Así que podemos decir con confianza: "El Señor es mi ayudador, así que no tendré miedo. ¿Qué pueden hacerme simples mortales?" – Hebreos 13:6 NVI
2. Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca Su voluntad en todo lo que hagas, y Él te mostrará qué camino tomar. – Proverbios 3:5-6 NVI
3. "Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa? Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? Además, ¿quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida? ¿Y por qué se preocupan por la ropa? Observen cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan; sin embargo, les digo que ni Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos. Si Dios viste así la hierba del campo, que hoy existe y mañana es arrojada al fuego, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe? Así que no se preocupen diciendo: '¿Qué vamos a comer?' o '¿Qué vamos a beber?' o '¿Con qué vamos a vestirnos?' Los paganos andan tras todas estas cosas, pero el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. Busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas." – Mateo 6:25-34 NVI
4. Porque el Señor tu Dios está en medio de ti. Él es un poderoso salvador. Se deleitará en ti con alegría. Con Su amor, calmará todos tus miedos. Se regocijará sobre ti con canciones alegres. – Sofonías 3:17 NVI
5. Grité: "¡Me estoy resbalando!" pero Tu amor infalible, Oh Señor, me sostuvo. Cuando angustia invadía mi ser, Tu consuelo llenaba mi alma de alegría. – Salmo 94:18-19 NVI
6. Este es mi mandamiento: ¡sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni desmayes. Porque el Señor tu Dios está contigo dondequiera que vayas. – Josué 1:9 NVI
7. "Porque Yo te sostengo de la mano derecha. Yo soy el Señor tu Dios. Y te digo: 'No tengas miedo. Aquí estoy para ayudarte.'" – Isaías 41:10 NVI
8. Pero clamé a Tu nombre, Señor, desde lo profundo del pozo. Tú escuchaste cuando grité: "¡Escucha mi súplica! ¡Oye mi clamor de ayuda!" Sí, Tú viniste cuando llamé; Tú me dijiste: "No tengas miedo." – Lamentaciones 3:55-57 NVI
9. No tengas miedo ni desmayes, porque el Señor tu Dios irá personalmente delante de ti. Él estará contigo; no te dejará ni te abandonará. – Deuteronomio 31:8 NVI
10. "Les dejo un regalo: paz de mente y corazón. Y la paz que Yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no estén turbados ni tengan miedo." – Juan 14:27 NVI
11. "¡Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo! Dios es nuestro Padre misericordioso y la fuente de todo consuelo. Él nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que podamos consolar a otros. Cuando están turbados, seremos capaces de darles el mismo consuelo que Dios nos ha dado." – 2 Corintios 1:3-4 NVI
12. Porque ocuparse de los deseos de la naturaleza pecaminosa lleva a la muerte; pero ocuparse de los deseos del Espíritu lleva a la vida y a la paz. – Romanos 8:6 NVI




