“¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza, y todavía lo alabaré. ¡Él es mi Salvador y mi Dios!”
— Salmo 42:11 (NVI)
El desaliento es algo que todos experimentamos. Incluso Billy Graham dijo una vez: “La vida cristiana no es una constante montaña alta. Tengo mis momentos de profundo desaliento. Tengo que ir a Dios en oración, con lágrimas en los ojos, y decirle: ‘Oh Dios, perdóname’ o ‘Ayúdame.’”
Durante los primeros diez años de nuestro matrimonio, mi esposa y yo enfrentamos la infertilidad. Mientras veíamos a tantas parejas a nuestro alrededor tener hijos sin dificultad, nos sentíamos desanimados. ¿Estás tú atravesando una etapa de desaliento en este momento?
Tal vez te sientes desanimado por tu relación matrimonial y piensas que las cosas nunca van a cambiar. O quizá te duele ver las decisiones que tus hijos están tomando y te preocupa su futuro. Puede que estés desanimado por tu salud o tu peso, y pienses que nunca podrás mejorar. No importa cuál sea la causa de tu desaliento, hay un camino para salir de él. En el versículo de hoy, el salmista nos muestra tres maneras de vencer el desaliento en nuestra vida:
1. Descubre la raíz de tu tristeza.
“¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar?” La mayoría de las personas puede identificar lo que las entristece, pero pocas se detienen a mirar más profundo para descubrir por qué se sienten así. Cuando entiendes la causa detrás de tu desaliento, puedes enfrentarlo de manera más efectiva.
2. Enfoca tu mirada en Cristo.
“En Dios pondré mi esperanza.” Cuanto más te concentras en algo, más poder tiene en tu vida. Si quieres superar el desaliento, mantén tus ojos puestos en Jesús (Hebreos 12:1-2). Cuanto más enfocado estés en tu Salvador, menos poder tendrá la tristeza sobre tu corazón.
3. Descansa en el cuidado de Dios.
“¡Todavía lo alabaré! ¡Él es mi Salvador y mi Dios!” ¿Te sientes cansado y abrumado por todo lo que estás enfrentando? Entrégaselo a tu Padre celestial. Deja que Él cargue lo que tú no puedes (Salmo 55:22).
Todos enfrentamos situaciones que pueden desanimarnos. Así es la vida. Pero cuando eliges descubrir la raíz del problema, volver tu mirada a Cristo y descansar en el amor y cuidado de Dios, estarás mejor preparado para superar cualquier tristeza que se cruce en tu camino.
Profundiza Más
¿Qué cosas te están causando desaliento en este momento? ¿Por qué crees que eso te hace sentir deprimido?
¿Cómo podrías entregarle ese desaliento a tu Padre celestial?



