Que el sabio entienda estas cosas, y que el prudente las comprenda. Los caminos del Señor son rectos; los justos los siguen, pero los rebeldes tropieza en ellos. – Oseas 14:9 NVI
El Discernimiento Piadoso es un Don
¿Alguna vez has conocido a alguien que simplemente parece saber cuándo algo o alguien no está bien? Es como si tuviera una alarma incorporada que se activa cuando el peligro está cerca. ¿Cómo saben qué esperar y qué hacer? Cuando se encuentran con alguien en problemas, saben qué decir para ayudarle. ¿Es su intuición, o es lo que la Escritura describe como discernimiento?
La Biblia nos muestra que el discernimiento es más que tener un sexto sentido o ser capaz de leer bien a las personas. Es saber cómo aplicar la Biblia y seguir al Espíritu Santo en nuestras experiencias.
La Biblia deja en claro que tener discernimiento es siempre un don. No podemos hacernos sabios por nuestra propia cuenta, pero sí podemos abrirnos para recibirlo. No es una fórmula ni un método, sino más bien una forma de dejar que Dios nos guíe. La amistad con Dios es el único camino para conocer y hacer la voluntad de Dios. Esto se puede cultivar mediante la oración, los momentos de quietud en los que escuchamos, y permaneciendo en un estado de conciencia atenta.
Imagina a una pareja de esposos mayores sentados en el portal de su casa, disfrutando de la compañía del otro y satisfaciendo sus necesidades sin decir una palabra. La esposa mira a su marido y de inmediato sabe que debe traerle un té helado. Con otra mirada, puede decirle que está haciendo demasiado calor, así que él se levanta y corre la cortina. Se comprenden el uno al otro. Han pasado suficiente tiempo en la presencia del otro como para anticipar lo que viene después. Pueden discernir las necesidades del otro.
Tú puedes cultivar este tipo de conexión con Dios. Aquí hay tres preguntas que nos ayudan a aminorar el paso y considerar a Dios en todo lo que hacemos. Responderlas nos puede ayudar a aprender cómo obra Dios y cómo se hace presente en nuestra vida.
Preguntas para la Conexión con Dios
1. ¿Dónde está obrando Dios en esto?
Otra manera de decirlo es: "¿Qué quiere Dios hacer o lograr en esta situación?" La respuesta te ayuda a recordar que tu vida está conectada al plan de Dios. Él siempre está consciente de ti y presente contigo para guiarte en cada momento.
2. ¿Cómo está haciendo lugar esta situación para la obra de Jesús en mi vida y en la vida de los involucrados?
Recuerdo que hace años usábamos las pulseras con las siglas QUHJH (¿Qué Haría Jesús Hoy?) como recordatorio de responder a la vida de una manera que agradara y honrara a Dios. Así es como nos ponemos la mente y los pensamientos de Cristo. Sométete a lo que el Espíritu Santo te muestre acerca de lo que necesitas trabajar en tu propio corazón. Si algo está fuera de alineación, déjalo guiarte hacia un proceso de enfoque transformador en oración.
3. ¿Cómo se está expresando el amor piadoso en este momento?
Uso esta pregunta para ayudarme a escuchar la Palabra de Dios y actuar con base en lo que conozco de Dios, y no solo en lo que la situación me hace sentir. ¿Cómo ama Dios a las personas involucradas en esta situación y a mí? ¿Cómo quiere Él que yo exprese su amor a esas personas?
Profundiza Más
Lee Romanos 12:1-2. ¿Dónde te ha desafiado Dios en tu manera de pensar acerca de algo? ¿Lo escuchaste? ¿Por qué sí o por qué no?
Tómate un tiempo para aminorar el paso y anota tres maneras en las que reconoces que Dios ya está obrando en tu vida.
¿Necesitas aliento diario mientras navegas por las distintas temporadas de la vida? Suscríbete al Versículo del Día.




