“Honra al Señor con tus riquezas y con los primeros frutos de todas tus cosechas.”
— Proverbios 3:9, NVI
Honrar al Señor con tus Finanzas
Cuando mi esposa y yo recién nos casamos, éramos muy jóvenes y no teníamos experiencia en hacer presupuestos. En pocas palabras, muchas veces sentíamos que el mes era demasiado largo para el dinero que teníamos. No ganábamos mucho, pero tampoco llevábamos un control de lo poco que entraba. Y cuando nuestra tarjeta fue rechazada por una compra pequeña, las comisiones bancarias comenzaron a acumularse rápidamente y nos encontramos en serios problemas.
Una cosa que desearía haber entendido durante nuestras luchas financieras es el regalo que significa ser buenos administradores y honrar al Señor primero con todo lo que recibimos. Es común batallar con la idea de poner a Dios en primer lugar en nuestras finanzas, especialmente cuando miramos la montaña de cuentas por pagar y nos llenamos de temor y ansiedad. A veces la carga financiera puede parecer tan abrumadora que eclipsa el llamado a honrar a Jesús por encima de todo. Mantener esta mentalidad por mucho tiempo puede llevarte a la inestabilidad financiera y hacer que confíes más en tu dinero que en Dios.
Resultados Positivos de una Estabilidad Financiera
El paso más importante en el camino hacia la estabilidad financiera es darle al Señor el primer diez por ciento de tus ingresos, lo que se conoce como el diezmo. Esto significa apartar primero la porción de Dios y luego vivir responsablemente con el otro noventa por ciento. Dar el diez por ciento de lo que ganas es una manera de decir: “Confío en que Tú siempre proveerás.”
Estos son algunos de los resultados positivos al honrar a Dios con nuestras finanzas:
Se reduce el estrés.
Se definen las prioridades.
Se administran mejor los presupuestos.
Aumenta el servicio y la generosidad hacia otros.
Crece la confianza en el Señor.
Cuando decides honrar a Dios primero, tu corazón se alinea en la dirección correcta. Eso no significa que todos tus problemas financieros desaparezcan de la noche a la mañana, pero sí quiere decir que puedes depositar tus preocupaciones y ansiedades en la fidelidad de Dios.
Cuando buscas honrar a Dios primero, tu corazón estará enfocado en el lugar correcto.
El Señor ayudó a mi esposa y a mí a salir de una situación difícil, y desde ese momento decidimos cambiar nuestra manera de vivir. Hoy nos llena de gozo diezmar y dar lo mejor de nuestros ingresos para Sus propósitos. No usamos tarjetas de crédito ni compramos cosas que no encajan en nuestro presupuesto mensual. Esperamos antes de hacer compras y estamos decididos a no actuar por impulso. ¿Es siempre divertido? No. Pero nos mantiene fuera de problemas.
Así que, sin importar las malas decisiones que hayas tomado en el pasado, considéralas completamente perdonadas y recuerda que hoy es un excelente día para comenzar de nuevo en la gracia de Dios. Él te ama con todo Su corazón y te acompañará en cada paso del camino.
Profundiza
Si últimamente no has tomado tiempo para revisar tus gastos, siéntate y anota todo lo que sale de tu dinero para poder verlo con claridad. Pídele a Dios que te ayude a distinguir entre tus necesidades y tus deseos.
Si te sientes abrumado, contacta a alguien del equipo financiero de tu iglesia (seguramente son buenos administrando recursos) y pídele que ore contigo y te ofrezca orientación según tu situación específica.



