Si estás en una temporada de soltería y te está costando encontrar alegría, quiero que sepas algo: no estás solo. Yo también he estado ahí. La hermosa noticia es que estás invitado a atravesar cada emoción —los altibajos, las dudas, los anhelos— con la ayuda del Espíritu Santo.
Ya sea que estés cuestionando si Dios escucha tus oraciones, preguntándote si realmente está contigo, o luchando con el deseo de estar en una temporada diferente a la actual, aquí hay algunas oraciones basadas en el Salmo 139 que podemos hacer juntos mientras caminamos este proceso.
“Señor, tú me examinas, tú me conoces… Aún no me llega la palabra a la lengua cuando tú, Señor, ya la sabes toda.” – Salmo 139:1,4 (NVI)
Señor, es reconfortante saber que Tú ya conoces mis pensamientos. Conoces los deseos más profundos de mi corazón que nadie más ve. Sabes los momentos en los que me he llenado de ilusión y cuánto ha dolido cuando esos deseos no se cumplieron. También conoces las veces en que esperaba lo peor y me sorprendiste con algo mejor de lo que imaginaba. Hoy te entrego cada uno de esos sentimientos: cada emoción, cada ilusión, cada decepción. Recuérdale a mi alma que Tú me ves, que estás cerca de mí y que recoges cada pedazo cuando siento que me estoy rompiendo. Gracias por ser un Padre que conoce mi corazón. Amén.
“Por detrás y por delante me rodeas; tu mano reposa sobre mí. Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; ¡es tan elevado que no puedo entenderlo!” – Salmo 139:5-6 (NVI)
Dios, necesito recordar que Tú vas delante de mí y también detrás de mí, especialmente cuando siento el peso de la soledad. Sé que no estoy solo, pero hay días en que es difícil sentir que eso es verdad. Te pido que hoy me recuerdes Tu presencia. Aunque mi mente no logre comprenderlo del todo, sé que es real. Recuérdale a mi corazón que Tú eres suficiente, incluso cuando empiezo a desear más. Sé que hay belleza en el lugar donde me tienes y que hay propósito en esta espera. Amén.
“Si al remontarme sobre las alas del alba o al habitar en los extremos del mar, aun allí tu mano me guiará; ¡me sostendrá tu diestra!” – Salmo 139:9-10 (NVI)
Señor, en cada momento de esta temporada, estoy agradecido porque Tu Palabra dice que Tu fuerza me sostiene. Necesito Tu fuerza ahora mismo. Muévete en mi corazón y recuérdame que Tu Espíritu Santo está obrando en mí, capacitándome para aprovechar cada instante que tengo hoy. Gracias por el regalo de la soltería. Gracias porque puedo dedicar mi tiempo a servir a quienes me rodean, a servirte a Ti, y a usar mis días para Tu gloria de una manera única. Cuando el peso de los pensamientos me abrume, recuérdame que Tu mano me guía en esta temporada y que Tu fuerza me sostiene. Gracias por eso. Amén.
“Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos.” – Salmo 139:16 (NVI)
Padre celestial, Tú me conoces y Tú me formaste. Has visto cada momento que enfrentaré. Nada te toma por sorpresa, Dios de toda la creación. Tampoco es sorpresa para Ti cómo me siento hoy. Recuérdame la esperanza que tengo porque conozco al Autor de mis días. Recuérdame que Tú has ordenado cada detalle de mi vida y que eres bueno y bondadoso. Por eso puedo confiar en que estás obrando ahora mismo, incluso en medio de la espera. Amén.
“Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos. Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno.” – Salmo 139:23-24 (NVI)
Dios, mientras lucho con sentimientos, expectativas no cumplidas y todo lo que estoy experimentando, ¿puedes santificarme? Hazme más parecido a Jesús. Moldéame conforme a la imagen de Tu Hijo. Examíname, Señor. Muéstrame cualquier cosa en mí que no provenga de Ti mientras me preparas para lo que viene. Señala todo lo que te ofenda y quita lo que deba ser quitado. Tienes total libertad para hacer Tu obra en mí. Sana las áreas quebrantadas, renueva mi mente y reaviva mi corazón donde lo necesite. Que Tu Espíritu y Tu Palabra hagan algo nuevo en mí hoy y durante esta temporada. Confío en Ti. Amén.




