¿Te cuesta trabajo ver la división que crece en nuestra nación? ¿Sientes que cada vez que enciendes las noticias o revisas las redes sociales, todos están discutiendo sobre todo? Hay tanta ira y dolor en tantos lados, que a veces nos sentimos confundidos, abrumados y decepcionados.
¿Qué podemos hacer como creyentes cuando los problemas de nuestro país parecen tan grandes y nosotros tan pequeños?
A continuación, encontrarás ocho versículos y oraciones que puedes usar para aliarte con el Señor y con otros creyentes en levantar a nuestra nación ante nuestro Padre Celestial, y para animarte en la esperanza del evangelio.
1. “Sobre todo, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto.” – Colosenses 3:14 NVI
Padre Celestial, nuestra nación está herida. Hay tanta confusión y enojo por todas partes. Yo no tengo las respuestas, pero sé que Tú sí las tienes. Te pido que ayudes a nuestra nación a volver a Tu tierno abrazo. Que yo pueda hacer mi parte y vestirme de amor en todas mis interacciones hoy, para poder dirigir a otros hacia Ti. En el nombre de Jesús, amén.
2. “De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros.” – Juan 13:35 NVI
Señor, Tu Palabra nos enseña que Tú eres amor, y como Tus seguidores, somos llamados a amar a los demás como Tú nos has amado. Algunos días me resulta difícil amar, especialmente a quienes no piensan igual que yo. Por favor, llena mi corazón con Tu amor por aquellos con quienes no estoy de acuerdo. Ayúdame a ver a las personas como Tú las ves, para poder amarlas más como Tú lo haces. Cuando no podemos vernos cara a cara, muéstranos cómo podemos caminar tomados de la mano, especialmente con quienes forman parte del cuerpo de Cristo. En el nombre de Jesús, amén.
3. “Por último, hermanos, alégrense, procuren ser perfectos, anímense, sean de un mismo sentir y vivan en paz. Y el Dios de amor y de paz estará con ustedes.” – 2 Corintios 13:11 NVI
Padre, la armonía y la paz parecen escasear estos días. Cuanto más veo lo que ocurre en el mundo, más frustrado y desanimado me siento. En este momento en que la división es tan grande, que sea también un tiempo en que nuestra nación vuelva a Ti. Que seamos un pueblo que refleje alegría. Enséñanos a crecer en madurez. Muéstrame cómo puedo animar a las personas que pones en mi camino y fortaléceme para vivir en armonía y paz hoy. En el nombre de Tu Hijo, amén.
4. “Esfuércense por mantener la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz.” – Efesios 4:3 NVI
Dios, te alabo porque Tú eres el ejemplo perfecto de unidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Te pido que vuelvas los corazones de nuestra nación hacia Ti una vez más. Que nos convirtamos en un pueblo más unido y conforme a Tu imagen. Ayúdame a esforzarme hoy por mantenerme unido a Tu Espíritu y a atarme con el vínculo de la paz, especialmente con otros creyentes en mi iglesia y comunidad. En el santo nombre de Jesús, amén.
5. “Ante todo, te pido que se hagan rogativas, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos, por los reyes y por todas las autoridades, para que tengamos paz y tranquilidad y llevemos una vida piadosa y digna.” – 1 Timoteo 2:1-2 NVI
Padre Celestial, oro para que sanes nuestro país. Muéstranos en qué momento nos hemos alejado de Ti, y ayúdanos a dar pasos para alinearnos nuevamente con Tu voluntad. Te pido que ayudes a nuestros líderes a tener un corazón conforme al Tuyo. Sé que ellos llevan una carga pesada, así que concédeles la sabiduría y la fortaleza que necesitan hoy para honrarte en las decisiones que tomen por nosotros. Trae avivamiento y restauración a nuestra nación. En el poderoso nombre de Jesús, amén.
6. “¡Ya se te ha declarado lo que es bueno! Ya se te ha dicho lo que de ti espera el Señor: practicar la justicia, amar la misericordia y humillarte ante tu Dios.” – Miqueas 6:8 NVI
Señor, no puedo controlar lo que otros hacen, pero sí puedo decidir lo que yo haré, y elijo seguirte. Muéstrame lo que esperas de mí mientras empiezo este día. Que actúe con justicia, ame la misericordia y camine humildemente contigo. Enséñame cómo ser las manos y los pies de Jesús en los lugares donde me moveré hoy, y que quienes se crucen conmigo puedan sentir Tu amor a través de mí. En Su nombre, amén.
7. “Amense los unos a los otros con amor fraternal, respetándose y honrándose mutuamente.” – Romanos 12:10 NVI
Dios, algunos días me cuesta amar a quienes me rodean, y más aún a las personas en nuestra nación con las que no estoy de acuerdo y cuyas voces se escuchan tan fuertes en el panorama actual. Al detenerme en Tu presencia, transforma mi corazón para que pueda amar a quienes no piensan como yo, con el amor genuino que solo puede venir de Tu Espíritu. Muéstrame cómo puedo no solo mostrar honor hacia ellos, sino también deleitarme en el llamado que me has dado de honrarlos hoy. En el nombre de Jesús, amén.
8. “Procura mantener entre los incrédulos una conducta tan ejemplar que, aunque te acusen de hacer el mal, ellos observen tus buenas obras y glorifiquen a Dios en el día de la salvación.” – 1 Pedro 2:12 NVI
Padre Celestial, seguirte en este país es difícil en estos tiempos. Hay tanto ruido, todo se mueve tan rápido, y parece que todo va hacia la dirección equivocada. Te pido que traigas nuestra nación hacia Ti. Enséñame cómo vivir correctamente en medio de quienes no te conocen. Que otros vean Tu reflejo en mí, para que te den la gloria que mereces y puedan encontrar el camino de regreso a Ti. Oro todo esto en el poderoso nombre de Jesús. Amén.



