“Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús.” - Filipenses 4:19 (NVI)
Antes que nada, quiero asegurarte que Dios todavía te ama y se preocupa profundamente por ti. No te rindas en medio de esta temporada difícil. Dios ve tu dolor. Él ha prometido que nunca te dejará ni te abandonará. Aférrate a estas verdades y a los siguientes pasajes:
Jeremías 29:11 dice: “Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.”
Proverbios 3:5-6 dice: “Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas.”
Salmos 34:18 dice: “El Señor está cerca de los quebrantados de corazón, y salva a los de espíritu abatido.”
A continuación, algunos pasos prácticos que puedes tomar mientras enfrentas tus deudas y luchas por alcanzar paz financiera:
1. Haz una evaluación honesta. Identifica qué está causando tus dificultades financieras. ¿Es un hábito de gasto, una adicción, gastos inesperados o falta de ingresos? Hazte esta pregunta con sinceridad: ¿Cómo estoy usando el dinero que Dios me ha confiado?
2. Busca a Dios. En medio de la dificultad financiera, pídele dirección y sabiduría. ¿Hay cambios que debas hacer en tus hábitos de gasto? Busca al Señor para obtener respuestas y mantén tus ojos puestos en Cristo.
3. Agradece a Dios por lo que sí tienes. Haz una lista de gratitud y da gracias a Dios por Su provisión. ¡La gratitud puede transformar tu perspectiva!
4. Elabora un presupuesto por escrito. Dedica tiempo al inicio de cada mes para escribir tu presupuesto. Ten un plan claro y comprométete a seguirlo.
5. Recuerda que estás administrando el dinero de Dios. No lo olvides: todo le pertenece a Él. Tú solo eres un administrador de lo que Dios ha puesto en tus manos.
Profundiza
Considera buscar un asesor financiero cristiano o un ministerio como Crown Financial que pueda ayudarte a atravesar tus desafíos financieros.
¿Cuál de las 5 áreas necesitas comenzar a practicar primero?



